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Aquella Maravillosa Infancia

Cosas del cole

Los que fuimos a la EGB tenemos clara una cosa: el saber ocupaba lugar y sin mochilas de ruedas pesaba mogollón.

Solíamos usar carteras, una especie de maletines con asa y dos cierres de correa o hebilla. Las más extendidas eran de polipiel, y el mercado estaba copado por la marca Perona. Podían estar decoradas con múltiples motivos, desde un barco hasta Naranjito.

Eran la prehistoria de las mochilas y en ellas cargábamos todos los libros de texto, los cuadernos Centauro, el bocadillo… y todo nuestro material escolar.

Cosas del cole que recordarás si fuiste a la EGB

Si creciste en los años 80 y estudiaste en la EGB, seguro que te acuerdas de todo esto como si fuera ayer cuando viviste esa etapa. Haz click en la imagen para recordar con nostalgia esos momentos de tu infancia.

Sin duda, nuestra asignatura preferida era el recreo. En treinta minutos podíamos hacer de todo. Devorábamos el bocadillo, el Bollycao, el cuerno de chocolate o el sandwich de Nocilla en los cinco primeros y ya teníamos el resto del tiempo para dedicarlo a jugar.

Una línea imaginaria dividía el patio en dos. En un lado, las chicas, que le daban a la goma, al truque, a la comba o al yoyó. En el otro, los chicos, jugando a las canicas, las chapas, la peonza… o corriendo como pollos sin cabeza detrás de un balón en un partido de veinte contra veinte… y con porteros-delanteros.

De vez en cuando chicas y chicos nos mezclábamos para jugar al pillapilla, al escondite inglés, al balón prisionero, al churro, al beso-atrevimiento-verdad

La clase de trabajos manuales o plástica era nuestra asignatura favorita después del recreo. Guardábamos los lápices y el libro de Lengua y nos poníamos el babi de trabajo. ¡La última clase del viernes! Ya olía a fin de semana. En ella nos convertíamos en carpinteros, electricistas, pintores, escayolistas… De ella seguro que salió más de un artista.