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Muñecas recortables

muñecas recortables

¡Qué juguete más simple a la par que entretenido! Molaba tanto como vestir a las barriguitas: tan pronto la convertías en princesa, como la mandabas al Polo Norte con un buen abrigo, bufanda y hasta gorro. La de posibilidades que tenías con unas tijeras y un papel…

La historia de las muñecas recortables se remonta al siglo XIX en Inglaterra y Alemania, donde se crearon las primeras. En España es difícil determinar la fecha exacta, pero se sabe que en los años veinte ya existían las famosas Mariquitas. En la posguerra volvieron a aparecer, ya que era una manera económica de que las niñas se lo pasaran bien jugando a muñecas. Pero cuando la muñeca recortable tuvo más auge fue durante los años sesenta y setenta, durante los cuales se crearon infinidad de muñequitas de papel.

La editorial Roma fue una de las más destacadas, creando infinidad de muñecas de papel. Otra editorial que realizó una estupenda colección de muñecas troqueladas fue Bruguera, que, entre otras, realizó una estupenda colección de muñecas troqueladas de cartón. Después, estas mismas se publicaron en la revista para niñas Lily.

También había recortables para chicos de soldados y similares, y otros para montar edificios, donde era necesario usar además el pegamento.

Un juguete recortable para montar un edificio

Existe una exposición permanente del juguete recortable en la localidad de Jaraba (Huesca). En ella se pueden contemplar cientos de juguetes de papel de todas las épocas. En el año 2017, aprovechando una escapada por la zona aproveché para visitarla y me traje unos cuantos recuerdos de merchandising.

Recuerdos que me traje de la Exposición permanente del juguete recortable (Jaraba)

Otros recuerdos de los años 80: